Empecé a jugar al pádel hace aproximadamente 5 años, y desde entonces sólo he parado por lesiones, por la lluvia, o porque no tenía tiempo.
Literalmente, me enganché, y toda nuestra vida familiar se convirtió en pádel, pero eso será otro capítulo.

El pádel engancha por varios motivos, pero sobre todo porque juegas con otras tres personas. Y eso lo convierte en un deporte bastante social. Hay gente que sólo juega al pádel por este motivo, y el deporte en sí no le encanta, sino que le va el cancaneo de ir al club, charlar con uno, con otro, jugar un partidito y luego tomar algo después. El cuarto set, que se llama.
También engancha porque tiene una curva de aprendizaje baja, y para empezar (repito, para empezar), puedes hacerlo y divertirte casi desde el principio. Por ejemplo, en tenis para poder dar dos bolas seguidas tienes que llevar detrás un entrenamiento importante. Pero en pádel, a poco que le des, ya puedes jugar un partido decente, en el que seguro te lo vas a pasar bien.
Y otra cosa por la que a mí me engancha es porque siempre te quedas con las ganas de volverlo a intentar, para que esta vez sí entre la bola. Y por mucho que falles, siempre te crees que a la siguiente lo vas a conseguir. Y así estamos, intentándolo un día más.
Si estás empezando en el pádel, te animo a que sigas, y si ya llevas mucho, también te animo a seguir, porque dentro de la pista se te olvidan todos tus problemas y eso nos viene bien a todos.
Un abrazo, padeler@s.
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